El juez del Tribunal Supremo Federal de Brasil, Alexandre de Moraes, ordenó la puesta en libertad de más de cien personas que habían sido detenidas tras los ataques golpistas del 8 de enero en Brasilia.
Según informaciones recogidas por la cadena de televisión Globo, Moraes puso en libertad a «102 presos», que ahora podrán volver a sus ciudades de origen, aunque con algunas condiciones.
El juez les obligó a usar tobilleras electrónicas para que estén controlados en todo momento, no podrán usar las redes sociales ni el pasaporte, tendrán que presentarse semanalmente ante la Justicia y no podrán comunicarse con otros investigados, entre otras medidas.
Tras esta medida, de los mil 400 presos entre los días 8 y 9 de enero en Brasilia, cerca de 800 continúan arrestados, acusados de delitos como: terrorismo, golpe de Estado y abolición violenta del Estado de Derecho.
VTV/Ora/EMPG
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